Dónde aplicar el perfume

Existen muchos lugares del cuerpo en los que puedes aplicar las fragancias, de hecho, Coco Chanel indicaba que una mujer se debe perfumar en donde desee ser besada. Sin embargo, algunos sitios podrían resultar más eficientes y seguros que otros, como por ejemplo los puntos de pulso.

Los puntos de pulso son aquellos en donde sentimos latencia (pulsaciones), entre los más tradicionales para el uso de la perfumería se encuentran la parte superior de la nuca, detrás de las orejas y la parte interna de los codos y muñecas. Además de estos lugares, también podemos incluir los tobillos, las caderas, las clavículas y la parte posterior de las rodillas. Todas estas zonas suelen generar la cantidad apropiada de calor, intensificando la fragancia pero sin llegar a resultar excesiva.

El escote también resulta un buen lugar, sin embargo, sobre los senos no, éstos poseen áreas sensibles (en especial los pezones). Del mismo modo, es recomendable evitar el contacto del perfume con los sujetadores, ya que los químicos que le integran en conjunción con el sudor y las fibras del brasier, pueden convertirse en el lugar más favorecedor para la producción de bacterias y el desarrollo de infecciones que ocasionen serias lesiones en las aureolas o pezones.

Algunas personas sostienen la utilización de perfume en el ombligo, axilas y genitales, sin embargo, estas son zonas húmedas, bastante delicadas y con propensión alta al desarrollo de infecciones. Aquí, tal como en el caso anterior, productos como solventes químicos o fragancias sintéticas podrían alterar el equilibrio bacteriano y poner en riesgo severo el área. En todo caso, puedes colocar con mucha precaución un punto de perfume sobre la parte delantera del hombro y en el muslo interno cerca de la ingle, más no sobre ella.

Jamás debes aplicar perfume sobre el rostro ya que las sustancias además de ser muy agresivas para la fina piel de la cara y las mucosas, podrían ocasionar horrendas manchas ocasionadas por la interacción de alcoholes y aceites con el sol.

Lo mismo aplica para la utilización de perfume en la playa, en su defecto, podemos optar por protectores solares y cremas para el cabello con un aroma agradable o podemos aplicar una pequeña cantidad de perfume sobre las partes externas del bañador, preferiblemente mientras no lo llevemos puesto y esperando su secado antes del uso de la prenda.